Efectos de la pandemia se agravan en zona rural del Huila

En las zonas rurales del Huila, el 66% de los hogares presentó caída de sus ingresos, frente al 55% de las familias en zonas urbanas. Conozca los datos de la encuesta realizada con el apoyo de del IDRC, sobre los efectos de la seguridad alimentaria.

En el presente análisis de coyuntura se exhiben, según explicó el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC, Canadá) Oficina Regional para América Latina y el Caribe, los resultados obtenidos del análisis de la FIES para 8 territorios de 4 de países: Puebla y Tabasco (México), los departamentos de Alta Verapaz y Sacatepéquez (Guatemala), los departamentos de Huila y Nariño (Colombia), y las provincias de Guayas y Los Ríos (Ecuador).

La encuesta permitió conocer que los efectos de la pandemia se agravan en las zonas rurales respecto de las urbanas, donde los hogares huilenses reportan mayores caídas en sus ingresos, evidenciando que ha prevalecido la inseguridad alimentaria, con un 42,9%, reflejándose un 35% de inseguridad moderada, y un 8% de inseguridad severa.

En Colombia, la inseguridad alimentaria es muy similar entre Nariño y Huila, con una proporción levemente mayor para el primero para la inseguridad alimentaria grave. Sin embargo, las diferencias entre las áreas urbanas y rurales están más marcadas en Nariño, pues el 53% de sus habitantes rurales están en inseguridad alimentaria de moderada a severa comparado con el 42% del Huila. En principio, estas diferencias se deben a que Nariño tiene una proporción mayor de población rural (50% comparado con un 40% del Huila) (DANE, 2018), tiene menor vocación agropecuaria, concentra una alta importancia de la pequeña agricultura con 2 cultivos principales: la papa y el plátano (DANE, 2014), que han sido especialmente sensibles a la caída de la demanda por parte de las zonas urbanas. Esto es importante pues en el Huila, el principal cultivo es el café (DANE,2014), el que ha podido mantener precios estables y en donde se ha garantizado que los productores pudieran operar en condiciones relativamente favorables. Además de ello, y a pesar de tener 4 ciudades y un porcentaje importante de municipios intermedios, Nariño está menos conectado con los municipios rurales y dispersos que el departamento del Huila. Así pues, los resultados observados son una combinación de las condiciones de inicio de la crisis y de la respuesta que se ha dado a la misma.

Alimentación

El panorama de la alimentación en la región es alarmante y presenta profundos retos para asegurar el acceso a los alimentos para todas las personas en todo momento, pues según la encuesta, los ingresos no alcanzan en los hogares huilenses.

Y es que alrededor de un 60% de los hogares opitas reportan recibir menos ingresos tras la irrupción de la pandemia.

Cambios en la dieta

La importante caída del poder adquisitivo de los hogares, marcada por una fuerte caída de los ingresos y una tendencia al aumento de los precios, han incidido fuertemente en la inseguridad alimentaria de los hogares. Una alta proporción de los hogares de los territorios experimentan inseguridad alimentaria moderada o severa, implicando una reducción de las cantidades y de la diversidad de los alimentos, así como, en los casos más graves, reducción del número de comida o incluso la inanición durante días completos.

Huila, por ejemplo, reporta un 65% en la reducción del consumo de carne o pescado, 57% en frutas y verduras, y un 26% en productos preparados o envasados.

 

Encuesta link: https://rimisp.org/wp-content/uploads/2021/03/3-FIES.pdf

 

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