Opinión| Una Universidad Popular y Productiva para Neiva (I PARTE)

Por: José Paúl Azuero Bernal

El Honorable Concejo Municipal aprobó con 17 votos a favor y 1 en contra, el Plan de Desarrollo Municipal denominado “Mandato Ciudadano – Territorio de Vida y Paz”. Con tres ejes estratégicos y uno transversal, por primera vez vincula una visión científica de la sociedad y considera fundamental para la toma de decisiones en la gestión pública, la ciencia, la tecnología y la innovación, y la integración regional, nacional e internacional. Honestamente se trata de una tesis muy liberal y arriesgada para una sociedad conservadora en sus relaciones y anclada por idiosincrasia en un modelo feudal de producción.

Ahora bien, cuando se pretenden imprimir cambios en la cultura de una población es necesario el desafío y la osadía, es un Alcalde que fue elegido por iniciativa ciudadana y lleva más de una década escuchando en su ejercicio político a la comunidad, en toda su composición social, económica, ambiental, cultural y espiritual. En una época donde la luz de la Universidad Pública se ve opacada por el velo oscuro del seudopoder y enredada en el juego irresponsable de quienes la consideran un botín electoral y económico, surge esta iniciativa a partir de la misma tesis que inspiró la que hoy sucumbe sin esperanzas de un renacimiento pronto: La ciencia y la cultura al servicio del ser humano y no del capital.

Más original y vernácula el Mandato Ciudadano reclama una Educación Superior comprometida con la solución de los problemas cotidianos y diría nativos de la comunidad. Pero sus problemas no asumidos exclusivamente como objetos de estudio, para leerlos e interpretarlos con modelos científicos ajenos a la realidad local, que es más natural, más colorida, más cálida, más consultiva, más nuestra. Necesitamos democratizar las artes, los oficios, las técnicas, las tecnologías, las ciencias para transformar la Universidad Pública y abrirla al diálogo con la Universidad Privada, las instituciones de educación para el trabajo y el desarrollo humano, el Sena, los Colegios y Escuelas, buscando el accionar compartido y aliado en busca de soluciones tangibles e intangibles de la sociedad, la familia y el Estado.

Si logramos imponer una visión de Universidad más Popular y más Productiva, los beneficios directos serán para la población. Construir sobre lo construido, hemos caminado mucho y nuestro acumulado es el gran capital de saberes y conocimientos, tenemos que servir y abandonar el “yoyismo” muy probo sí pero sin alma, acercar nuestra historia, nuestra cultura, nuestra espiritualidad, nuestra capacidad instalada a nuestra población, porque somos parte de ella y no es ella objeto sino sujeto de estudio, esperando incidencias y transformaciones. Es una visión científica de una sociedad más democrática y necesaria para nuestro tiempo. “Nuestra ciencia es subdesarrollada, no por no haber alcanzado el nivel de los países centro, sino porque no es puesta en función de la sociedad que queremos” Oscar Varsavsky.

Ahora que la pandemia nos tiene atrapados en la incertidumbre y volvimos a valorar la cotidianidad y la solidaridad en el mundo local y familiar; el gran reto es sentar al sector productivo, empresarial y solidario de la región, provocar una mesa de trabajo para el diálogo sincero y abierto entre nosotros, construir una agenda pública – privada básicamente a partir de responder dos interrogantes: ¿Necesitamos un nuevo modelo productivo o le negamos a las nuevas generaciones el derecho a la existencia en un habitad sustentable?; significa que la Universidad se vincule a la sociedad y proponga como parte de ella una modelo alternativo, posible y validable con nuestras potencialidades y carencias industriales, energéticas, agroindustriales, ambientales, tecnológicas, artísticas, sociales, políticas, económicas y espirituales.

Asimismo, ¿Podremos aprender a vivir juntos en conflicto pero sin violencias, respeto por el otro y por la naturaleza, o definitivamente nuestra historia es repetir y replicar la exclusión y la muerte?; la Universidad Popular es ante todo un proyecto político de emancipación ciudadana para consolidar la democracia a través del reconocimiento de los saberes ancestrales y la socialización del conocimiento científico (ambas ciencias), pero con alteridad y sin autoritarismos. No hay que temer porque continuaremos como especie conflictiva protegiendo o destruyendo nuestro habitad. El servicio es un nuevo mandamiento, servir a la humanidad es servir a la naturaleza, salvar la casa común. Pero el conocimiento crítico de la sociedad nos hace libres y responsables.

Una Universidad Popular y Productiva que tenga varios componentes: 1. Alfabetización Política de la población a través de las artes y los oficios, de aprender a leer y escribir en contexto, de reconocernos en el territorio como sociedad conflictiva pero dialogante.2. Alfabetización Económica de la población a través de la solidaridad, la asociatividad, el cooperativismo y el emprenderismo, de aprender a producir para la vida propia y de los demás sin destruir el habitad, de respetar las reglas de juego del mercado y la competencia salvaguardando lo colectivo, de apoyos a la innovación y las nuevas apuestas, de respetando los aportes del pasado y del presente. 3. Alfabetización Cultural de la población a través de la articulación de todos los niveles de la educación con la sociedad y con el modelo de producción alternativo; de la incorporación de los saberes propios, las técnicas, las artes, la tecnología, la ciencia, el nuevo conocimiento a las nuevas prácticas sociales, a la vida y la paz.

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