Grave disputa entre fundación para abuelos y Secretaría de Salud de Neiva

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Según la entidad municipal, el establecimiento no cumplía con los requerimientos mínimos para el bienestar y seguridad de los adultos mayores, por lo que la Fundación Divina Providencia se defiende, manifestando que es falso y hubo persecución por parte de la administración municipal.

A Onda Opita llegó una denuncia donde se expresa la injusticia y presunta persecución que la Secretaría de Salud Municipal y Secretaría de la Mujer, Equidad e Inclusión, hicieron durante muchos meses a la Fundación Divina Providencia; con el objetivo de cerrar o suspender los servicios que la organización brindaba a la población  adulto mayor abandonada y desamparada de Neiva.

De acuerdo a Sandra Yulieth Medina Hernández, representante legal y directora de la Fundación, la organización lleva 17 años de estar funcionando al servicio de la comunidad, especialmente de esos abuelos totalmente en estado de abandono, que eran dejados y olvidados en los hospitales, puestos de salud, calles o incluso viviendas con mayor vulnerabilidad.

 

“Nosotros durante muchos años venimos prestándole un servicio donde le dábamos alimentación, hospedaje…lo que estaba al alcance; porque la fundación se sostiene del trabajo y gestión que mi familia hace en pro de todos. Además, ellos tenían el cariño, dedicación de un hogar, una familia; sin embargo, para la alcaldía y Secretaría de Salud, la Fundación debía dejar de funcionar porque no cumplía con una supuesta normatividad, que solo ellos entienden y justifican”, expresó, Sandra Yulieth Medina Hernández, Directora de la Fundación Divina Providencia.

“Nos da mucha tristeza porque han sido 17 años en los cuales recibimos abuelitos con heridas engusanadas,  con cáncer, que han llegado aquí a pasar sus últimos días de vida, hemos dado sepultura digna a 162 abuelos y corrimos con esos gastos”, argumenta.

 

Contextualización de los hechos

Onda Opita, habló con Miguel Fernando Andrade Pachón, secretario de salud municipal, y Alejandra Valderrama Moreno, secretaria de la mujer, equidad e inclusión de Neiva; con el fin de conocer sus declaraciones frente al caso.

Según Alejandra Valderrama, la administración municipal, en consecuencia con la secretaría de Salud a partir del 21 de marzo del año 2019, decidió asumir la responsabilidad y bajo su protección, el cuidado de 23 adultos mayores que se encontraban en la Fundación Divina Providencia  —ubicada en el barrio La Margaritas a las afueras de la ciudad— porque las instalaciones no cumplían con lo mínimo que exige la norma para el cuidado de este tipo de población.

“La Secretaría de la mujer, equidad e inclusión tuvo contrato con la Fundación en el año 2016, 2017, y 2018. Sin embargo con la nueva expedición de la norma (0055 del 12 de enero, ley 1315 – 2009) se le solicitó que hiciera unos ajustes en el hogar para poder habilitarse y eso no lo cumplieron. Por eso el 21 de marzo se recogieron los 23 abuelos y fueron trasladados a dos hogares geriátricos a cargo de la alcaldía de Neiva; ratificándole a Sandra y Alicia Hernández, que no podían seguir brindando ese servicio”, expresó, Alejandra Valderrama, secretaria de la Mujer, Equidad e Inclusión de Neiva.

De la misma manera, Miguel Fernando Andrade Pachón, expresó que en ningún momento la Secretaría de Salud municipal ha expedido algún tipo de resolución o de documento, en donde genera el cierre del hogar o de la Fundación Divina Providencia. “yo los invito a que me muestren la evidencia o el documento donde se establezca por parte de la secretaría municipal el cierre  de este establecimiento. Infortunadamente reitero, esa institución no cumple y ellos voluntariamente decidieron entregar a los abuelos que tenían en custodia, quienes ahora están ubicados en un buen lugar, con las mejores atenciones. Porque lo importante en todo esto, es el bienestar del adulto mayor”, recalcó el funcionario.

“Efectivamente una de las situaciones que observamos en la visita del equipo de control y sanidad ambiental, era que no había  un suministro continuo de agua potable, las instalaciones eran pequeñas, los pisos no eran adecuados y había escasez en el personal de atención, por lo tanto no se podía permitir la habilitación del centro”, manifestó, Miguel Fernando Andrade Pachón, secretario de Salud municipal.

La Fundación se defiende

Sandra Yulieth Medina Hernández y Alicia Hernández, expresan que las declaraciones dadas por el ente municipal no son ciertas, y contrario a lo que ellos dicen, la Fundación cuenta con las mejores herramientas para la atención al abuelo. No solo en materiales, alimentación, también en atención a la salud, medicamentos, entre muchas cosas más.

“La alcaldía se vio beneficiada de nosotros durante mucho tiempo, la fundación le ayudó al alcalde Rodrigo Lara, en programas para el adulto mayor, el cual recogimos y atendimos a muchos abuelitos en estado de abandono, y por procesos de licencia, que dependencias municipales manipularon para no otorgarlas a la fundación, nosotros no podemos seguir con nuestra labor, así la casa tenga las comodidades necesarias y los mejores cuidados”, indicaron, representantes de la Divina Providencia.

“Como si fuera poco, los días en que se llevaron los abuelos, la  alcaldía sacó un comunicado diciendo que la entidad ayudaba a la Fundación económicamente, y nos daba unas ayudas técnicas, pero es mentira. Lo cierto es que hicimos unos contratos pequeños a corto plazo,  por tres meses y ellos recibían un beneficio de parte de la fundación, luego la alcaldía se olvidaba de esos abuelitos que Divina Providencia recogía en total abandono”, reiteró, Sandra Hernández.

Además, Sandra manifiesta que cuando la alcaldía fue a recoger al grupo de 23 adultos mayores, la Fundación le prestó a la Secretaría de la Mujer, Equidad e Inclusión por un mes: dos sillas de ruedas, 7 caminadores y 7 baños portátiles en buen estado. Con el fin de colaborarles por 8 días,  y a la fecha, ningún representante de la alcaldía les ha devuelto los materiales.

Así las cosas, la Fundación Divina Providencia quiere dejar claro que, aunque esos abuelitos ya no están bajo su cuidado, todavía se encuentran abiertos y al servicio de la comunidad, esperando a que “por fin” puedan obtener la licencia para continuar sin ningún inconveniente la labor que han realizado durante muchos años. Siendo realistas de que en este periodo de alcaldía, no podrán hacerlo.

 

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