La carrera séptima, un dolor de cabeza y asentamiento de ladrones.

Desde que cerraron la cra 7 séptima sentido occidental norte – sur, no se ha visto ni un solo obrero en el lugar, causando inconformidad en los comerciantes por la época sampedrina.

Desde que iniciaron las obras de mantenimiento en la carrera séptima el 22 de octubre del 2018, entre calle 21 y Avenida La Toma dónde se interviene 1,4 kilómetros de la vía. Los residentes del lugar viven un verdadero tormento; no solo por causa del cierre vehicular, los escombros, ruido y la disminución en sus ventas, también por la inseguridad que se ha presenciado en los últimos meses de forma descarada.

Administradores, dueños de locales y ciudadanos que viven años en ese sector, están cansados de ver tantas irregularidades en los trabajos que se realizan. Según ellos, los ingenieros y algunos funcionarios de la alcaldía con competencia en el tema, no los han tenido en cuenta ni siquiera para hacer un análisis de los problemas que presentan, las afectaciones causadas por la obra, incumplimientos en tiempos de entrega, entre muchas complicaciones más.

La inseguridad, y más en horas de la noche,  es ahora uno de los dolores de cabeza que quita la tranquilidad de vivir en ese sector del Quirinal. De acuerdo a declaraciones de algunos comerciantes, cuando intervinieron el primer tramo  de la vía; sucedió el primer robo en el Instituto Yes ­(ubicado en la carrera 7 con calle 17 A Esquina) dónde personas inescrupulosas se llevaron el cableado eléctrico del establecimiento, hecho que se repitió en dos ocasiones durante los siguientes días.

De la misma manera en una de las casas situadas en la cra 7 con calle 15, se robaron dos veces el contador del agua. Igualmente pasó en un local comercial de accesorios y ropa para niños, dónde un grupo de hombres entraron al lugar con armas de fuego, amenazando y reteniendo a sus ocupantes mientras hurtaban toda la mercancía, dinero y pertenencias de las personas que se encontraban allí.

Con base a lo anterior, se concluye que todo ha sido porque no existe un plan de vigilancia continua y responsable de parte de los contratistas; ya que en varias ocasiones la obra permanece sola, sin maquinarias, obreros, ingenieros, ni vigilantes. Así mismo, hay que mencionar que cuando cierran la vía, no se ha visto el acompañamiento de ningún representante de dicho contrato o por lo menos de la policía, que pueda brindar tranquilidad y confianza a cada uno.

Una vez más todos los ciudadanos que son afectados por esta intervención vial, solicitan de manera urgente organización y mejor planeación en los trabajos para no versen obligados a cerrar sus negocios; más aún cuando la calzada de la carrera séptima sentido occidental norte – sur, ya tiene cierre vehicular, sin que hayan terminado el primer tramo sentido oriental sur – norte. En otras palabras, desde hace tres días que cerraron la vía no se ha visto ni un solo obrero en el lugar, lo que causa inconformidad, dando a entender que las solicitudes de los comerciantes por la época sampedrina, no fueron tenidas en cuenta.

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