Barranquilla: ¿de verdad es casa de la selección Colombia de fútbol?

Clasifiquemos o no al mundial de Catar, el tema de la sede de la selección Colombia de futbol debería ser revisado. En alto porcentaje, los que asisten a partidos de eliminatoria en la mal llamada “casa de la selección”, no tienen pleno gusto por el fútbol, muchos no dominan la temática, sólo saben que hay un jolgorio.

El que va a partidos de eliminatoria es muy distinto al que va a partidos del Junior. Desde lo deportivo, la ciudad de Barranquilla con su alta temperatura y sol “canicular” ha sido más perjudicial para los nuestros que para los visitantes. Si retrocedemos en el tiempo, es más lo que se ha visto a los nuestros sufrir en la cancha: el arrollar al contrario se ha dado en pocas ocasiones.

Muchas veces hemos visto a nuestros jugadores parsimoniosos, lentos y sin piernas. Y no es para menos, casi ninguno es de Barranquilla, por lo tanto, no se puede decir que tengan una “huella climática” que pueda brindar un plus al momento del encuentro.

La casa o sede de la selección debería ser Bogotá, ciudad donde convergen connacionales de todas las regiones que hace posible que el fervor se extienda por todo un país y no en una sola región, además científicamente está demostrado que la altura solo hace efecto después del cuarto día de estar en ella; se podría entrenar en una ciudad intermedia y viajar a Bogotá un día antes del partido.

Barranquilla fue escogida como sede de partidos del equipo tricolor; si mal no recuerdo, porque para los 80s estábamos estrenando el estadio metropolitano y este por supuesto se exponía como el estadio más moderno del país. A los dirigentes de la época les quedo gustando este ejercicio, dado su capacidad en tribunas, y por ende la opción de más dinero en taquilla.

Ya heredado el ejercicio a Bellini, Fina, Bedoya etc. (presidentes de la federación de aquella época) fue muy fácil que se decretara y sellara el hecho, al punto que, allí se construyó una sede para nuestra selección, que de paso sirvió para el negocio particular de los directivos citados.

Hoy esa realidad es otra, Es un negocio particular, aunque alimentado por los sentimientos de un país. Se convirtió en un negocio redondo, que tiene de todo menos de futbol.

Una entrada vale alrededor de USD100 (40% de un salario mínimo de hoy), a eso hay que sumarle todo el plan de turismo que montan las agencias de viaje en contubernio con la federación. Y así, es muy difícil que el verdadero aficionado y seguidor de este deporte pueda asistir a un partido de eliminatoria, ya que, por lo general, proviene de estrato 3 para abajo. Asisten al estadio a ver el partido de futbol solo un 10% de personas que tienen interés en dicho deporte, entre quienes se cuentan técnicos, ex técnicos, jugadores, ex jugadores y algunos dirigentes que nacieron de la barriada en equipos aficionados y hoy en día tienen un “puestico asignado” por la federación o una liga regional (así sea de contentillo y haciendo política).

Todo se circunscribe a “figuretes” que aprovechan la oportunidad para “farandulear” de tal forma que la misma casa cervecera patrocinadora se encarga de “costear el paseo” a la ciudad y al estadio a una cantidad de personas que aun hoy en día no saben si el balón es redondo o cuadrado. Por eso se ve alrededor del estadio y en las tribunas tremenda rumba y desfile de artistas, políticos, “personajillos” etc. que les interesa de todo, menos lo que está pasando en el campo de juego.

Los canales de televisión privados, en su guerra por el rating, una semana antes trasladan todos sus presentadores, reinas y ex reinas a hacer las mismas entrevistas de siempre, al son de una “algarabía sin ritmo” de unas tales marimondas y mono cucos (me perdonan la ignorancia del folklore costeño). Cosa que ni anima a la selección, ni amilana al rival.

De igual manera asisten otros personajes que nada que ver con el futbol, van a hacer alarde de sus dineros, provenientes en algunos casos de oficios de dudosa reputación, y por supuesto, en compañía de despampanantes “niñas” que les tienen contratadas algunos “lambe-ricas” para hacerles la atención ese día.

También es la oportunidad para que los dueños de la rumba montada (no del partido) se pavoneen en Barranquilla, y de paso por Cartagena y sus alrededores, saboreando los mejores Whiskys, en buenos hoteles, damas de compañía, y todo a costillas de la Federación Colombiana de Futbol.

Deberían ponerle los ojos encima a quienes conforman el tal comité ejecutivo, -que de ejecutivo no tiene nada- (bueno, no ejecutan si no gastos): allí como en otrora se maneja la danza de los millones sin control alguno.

Por eso Barranquilla no debe ser más la casa de la selección; sede defendida por los dueños del “circo” por lo bueno que se pasa antes, durante y después del partido, también es defendida por los costeños henchidos de regionalismo, que gritan a voz en cuello “Barranquilla es tu papa, cachacos”, pero que, por los altos costos del partido, les toca, como al resto del país, verlo por televisión.

Y por televisión queda uno sometido opiniones de algunos comentaristas que hablan como si algún día hubieran sido jugadores, y de unos exjugadores que parece que nunca hubieran sido jugadores.

Otros que defienden a Barranquilla como sede de la selección, son los comentaristas deportivos que trabajan en Bogotá y son enviados por sus cadenas a cubrir el juego. La defienden porque esa semana estarán en Barranquilla de “juerga” (con contadas excepciones) y van a hacer parte del “alboroto”, además, los provincianos les rendirán pleitesía. ¡Y Claro! También están de por medio los viáticos que a nadie molestan.

Por todo lo anterior (y seguramente por mas) Bogotá debería volver a ser la sede del equipo nacional, y no la bella, hermosa y siempre amable Barranquilla.

Ricardo Alonso P

Ricardo Alonso Puentes

Nacido en Rivera (Huila), residente en Santiago De Cali - Administrador de Empresas, Abogado, Especialista en Finanzas, Periodista deportivo de la Universidad De Rosario de Argentina. Comentarista de Onda Gol - Alfa estéreo 107.8 FM.

Un comentario en «Barranquilla: ¿de verdad es casa de la selección Colombia de fútbol?»

  • el 05/02/2022 a las 4:33 pm
    Enlace permanente

    Hola buenas tardes.

    Excelente y muy acertado comentario.

    Totalmente de acuerdo.

    Debemos acabar con ese “circo” que tienen montado los de la F. C. de Fútbol en Barranquilla con los partidos de nuestra Selección Colombia.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.