OPINIÓN | Estupidez .

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¡Qué tiempos los que vivimos hoy en nuestro país!, parece que hemos perdido cualquier perspectiva para actuar racionalmente y desenvolvernos políticamente de una manera correcta, socialmente, donde prima la emoción, el todo vale, el grito, la fuerza, la mentira, el chisme; incluso, no se admite que vivimos momentos de esperanza a partir del desarme de las FARC. Vivimos en la violencia y hay partidos y dirigentes políticos que la alimentan y la estimulan con sus declaraciones y actuaciones, ella es su mayor estimulo, la guerra es su condición, aplastan a quien no esté de acuerdo con ellos. En una palabra se perdió la sensatez, predomina la estupidez. Es como “el extraño mundo de Subuso”.

Vimos que los falsos positivos ya no se presentan en el campo sino en el mismo Congreso, un secretario se auto agrede y de forma estúpida culpa a un periodista; al comprobarse lo contrario, los senadores salen con declaraciones babosas y estúpidas y no pasa nada y el funcionario sigue en sus cargo como si nada.

El jefe de la unidad anticorrupción de la Fiscalía resulta ser un corrupto de marca mayor y en forma estúpida el fiscal se lava las manos y no sabe cómo justificar el nombramiento de tan alto funcionario y más estúpida la actitud de los partidos políticos que antes lo respaldaban en nominaciones a cargos políticos y ahora se lavan las manos, se esconden, lo ignoran. Es más, el fiscal pretende desconocer que es el lagarto mayor y que muchos nombramientos los hace para pagar favores a exmagistrados de las cortes que lo apoyaron para ese cargo. Y el colmo de la estupidez es que el super pillo que intentó sobornar al fiscal va a quedar libre de cargos en los USA.

Es preocupante como magistrados, jueces, funcionarios, policías, secretarios de alcaldías y gobernaciones se ven involucrados en delicadas investigaciones, se destapan ollas podridas como ocurre en el Meta y en otros distritos judiciales, se caen edificios como en Cartagena, con varias personas muertas, porque no hay ningún control por parte de las entidades encargadas de vigilar la idoneidad en la construcción. Expresidentes de la Corte Suprema de Justicia forman el llamado cartel de la toga y uno de ellos pretende hacernos creer, a pesar de los indicios que pesan contra él, que es impoluto y el sumun de la honestidad. Los congresistas corruptos se vuelven víctimas como el caso de Musa Besaile y pretenden hacernos creer que lo obligaron a pagar un soborno. Todo enmarcado en el ámbito de la estupidez.

Estamos rodeados de estúpidos, son peores que los malos, intervienen y dizque reparan lo que está mal, son activos y vociferantes predicadores del odio, se empeñan en que son los únicos que tienen la solución para los males del país, se mueven en el congreso, en las rede sociales, tienen periodistas a su servicio.

Ahora el partido del que fue vicepresidente y disfrutó de la mermelada y de la campaña de las casas gratis, se muestra como el adalid de la verdadera justicia, abandona el apoyo al proceso de paz y pretende estúpidamente hacernos creer a los colombianos que la candidatura de su jefe no va en dirección a lograr el apoyo del centro democrático puesto que muestran su catadura ultra derechista y no se olvida que en el 2002 Lleras traicionó al Partido Liberal y fue uno de os grandes electores del paraco Uribe

El autor italiano Carlo Cipolla escribió Las Leyes Fundamentales de la Estupidez Humana y allí plantea “palabra más palabra menos”, que en una sociedad siempre se puede llegar a subestimar el número de estúpidos en circulación y sobre todo el poder destructor de ellos, que cualquier persona es susceptible de caer en la estupidez independientemente de su condición o características, que el estúpido siempre hace daño a la sociedad, que los que no son estúpidos no captan el potencial dañino de los estúpidos y que apoyarlos es un error tremendo y que los estúpidos los sujetos más peligrosos que pueden existir. Dice que los estúpidos son como agujeros negros que se tragan nuestro tiempo, energía, salud, dinero y hasta nuestras esperanzas y que causan daños a los demás solo por figurar e incluso sin recibir ninguna ganancia. La sociedad en su conjunto subestima su poder destructor y ellos se aprovechan de ello para difundir sus verdades a medias. Como en la canción de Facundo Cabral cuando habla de los pendejos, en estén caso los estúpidos en nuestro país son tantos y son tan peligrosos que hasta pueden llegar a elegir el presidente.

Eso lo vemos hoy en nuestro país hay algunos que solo pretenden destruir o volver trizas las esperanzas de los colombianos, hacen hasta lo imposible por que la paz se aclimate, tienen nombre propio, y estos estúpidos deberían acatar la sabia frase de Erasmo de Rotterdam “La paz más desventajosa es mejor que la guerra mas justa”.

Por: Jesús Armando Montañez.

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Jesús Armando Montañez

Profesor de filosofía y ética, egresado de la Universidad Nacional de Colombia.

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