Escuelas de Pitalito colapsan

Desde el año pasado la comunidad de la vereda Zanjones le venía solicitando al alcalde Edgar Muñoz Torres y a su secretario de Educación, que la cubierta del salón había que intervenirla para salvar el pequeño espacio.

Malezas que deterioran los andenes, hongos invasores de muros y cubiertas que forman figuras caprichosas sobre ellos dando un aspecto fantasmal, escombros por los pasillos como si de un terremoto se tratara y finalmente los techos caídos sobre los pisos rústicos que un día fue salón de clases donde el ruido de las voces de los niños retumbó melodiosa. Así están algunas aulas de escuelas rurales y aun, urbanas del municipio de Pitalito.

El municipio de Pitalito logró en la administración del alcalde Carlos Arturo Giraldo Aragón (2008-2011) la descentralización del sistema educativo, cuyos recursos del situado fiscal nacional y departamental son transferidos para que desde la Secretaría de Educación municipal se administren, tanto los económicos, logísticos y humanos.

Todo marchó relativamente bien hasta esta administración del actual alcalde Edgar Muñoz Torres, cuando, debido a la pandemia del coronavirus, dicen que, desde los entes gubernamentales locales, todo cambió. La puesta en marcha de la educación virtual hizo que los planteles educativos públicos, rurales y urbanos cerraran sus puertas, quedando todo a la intemperie, en el abandono y a la suerte de Dios.

Salvo algunas edificaciones urbanas y rurales, que se cuentan con los dedos, cuentan hoy con servicio de vigilancia o tienen alguien que esté pendiente de sus locales. Las demás, como la de la vereda Zanjones del corregimiento de Charguayaco, quedaron a merced de la maleza, el moho y el implacable tiempo que todo lo que se deja desocupado lo acaba más pronto.

Desde el año pasado la comunidad de la vereda Zanjones le venía solicitando al alcalde Edgar Muñoz Torres y a su secretario de Educación, que la cubierta del salón había que intervenirla para salvar el pequeño espacio.

Sin embargo, todo fue oídos sordos y nunca tomaron en serio el clamoroso llamado de la comunidad, pero especialmente de los padres de los cerca de 30 alumnos que estudian en esa escuela.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *