Contratista del Estadio planteó cinco alternativas para el Plazas Alcid.

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Miguel Ángel Lozano, representante legal del Consorcio Estadio 2014, se dirigió al Concejo de Neiva respondiendo a los cuestionamientos, pero además, planteando algunas soluciones para culminar el contrato y poder utilizar de nuevo el Plazas Alcid.

Este martes 8 de noviembre, se cumplió el debate de control político en el Concejo de Neiva a donde fueron citados los representantes de la construcción, interventoría y supervisión de la obra de remodelación del Estadio Guillermo Plazas Alcid y algunos funcionarios de la administración municipal actual, quienes inicialmente habían solicitado por escrito el aplazamiento del mismo, pero finalmente asistieron e intervinieron con timidez y sin muchos argumentos tras lo ocurrido.

En la diligencia, también participaron algunas víctimas, quienes reclamaron la desatención del gobierno local y alegaron algunos incumplimientos contractuales de parte del contratista.

Para el supervisor de la administración municipal, todo ha estado bien; mientras que el representante legal de la interventoría, Luis Alfonso Trujillo Briñez, en su corta alocución, solo se limitó a presentarse.

El representante legal del Consorcio Estadio, quien ahora dijo ser también el director de obra —desde la distancia— luego que se denunciara que la persona que ejercía estas funciones no era ingeniero civil; manifestó que su intención es encontrar una solución pronta para la terminación de este contrato. Para el contratista, la administración municipal está siendo negligente al no reanudar la obra, manteniendo sin causa la suspensión de la misma; exponiéndose a una demanda por las pérdidas financieras que estaría asumiendo. Por otro lado, aunque dijo estar en disposición de ceder el contrato si así fuera considerado, también planteó cinco alternativas para hacer funcional este escenario deportivo.

Para el contratista solo existen cinco opciones:

Uno. Terminar de ejecutar lo contratado, sin embargo, no quedaría funcional el estadio, porque no alcanzaría el presupuesto para atender las graderías.

Dos. Dejar el estadio como está (96% de ejecución de la obra) y utilizar los recursos de lo que no se va a hacer, para las graderías de la tribuna occidental, quedando sin terminar las laterales suroccidental y noroccidental.

Tres. Adicionar al contrato $750 millones para construir la tribuna occidental alta, o $1.020 millones para incluir sillas para 3.000 personas, necesitándose dos meses más de plazo.

Cuatro. Para poder terminar el edificio de la zona occidental, se requerían $12.000 millones, de los cuales en febrero se hizo una adición de $7.000, pero aún faltarían otros $5.000 millones más.

Cinco. La subestación eléctrica, incluida en el contrato y que según el contratista ya mandaron a hacer, podría reemplazarse por otras unidades de obra que permitan la construcción de las graderías de occidental alta, la cual tendría una capacidad para 3.000 personas. Sin embargo, el Estadio sólo quedaría con energía 110V en la parte baja, para micrófonos y sonido.

Para hacer uso de cualquiera de las alternativas planteadas por el contratista, estas deben ser avaladas por Planeación Nacional, Coldeportes, la Gobernación del Huila y la Alcaldía de Neiva. Finalmente el debate no trascendió y las preguntas sin respuestas siguen.

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Erik Puentes

Periodista agremiado al Círculo de Periodistas Del Huila.

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