Opinión | Por un sí sin ignorancia, o un no sin resentimiento.

A pesar de que muchos piensen lo contrario, especialmente, el cada día más debilitado Uribismo; llegar al fin de las negociaciones y encarar la recta final que se resume a una campaña política maratónica en búsqueda de votos por el SI o por el NO, el punto hasta donde se ha llegado en el proceso de paz con las FARC ,es un momento histórico en la política y la sociedad mundial, pues, resulta que ni más ni menos una guerra de más de medio siglo con la guerrilla más antigua del planeta está a punto de concluir y ahora se encuentra a la espera de una racional respuesta por parte de los colombianos.

Durante lo largo del proceso que necesariamente tuvo que ser, estas negociaciones estuvieron enmarcadas, por mentiras, por comentarios basados en el rencor, por el desconocimiento, y para ser totalmente objetivo, con un poco de clandestinidad, que genero un grado de zozobra entre los colombianos atentos del avance de estas reuniones que tenían como principal objetivo la culminación del conflicto armado con las Fuerzas Revolucionarias de Colombia.

Las opciones en este punto son escazas, reducidas a dos, pues técnica y jurídicamente el mecanismo adoptado por el gobierno nacional y con el visto bueno de las instituciones del Estado. El Plebiscito, permitirá en octubre próximo manifestar la voluntad por aprobar lo contemplado en el proceso de paz, o mejor llamados los acuerdos de la Habana, o el no estar de acuerdo con lo negociado.

A estas alturas del partido, conviene más incitar al respeto por la diferencia, a generar vínculos de paz y lo realmente importante a dejar la desinformación por un lado, al contrario, lo trascendental del tema amerita un compromiso total por la postura clara de cada colombiano, aprobar la paz o definitivamente seguir en el conflicto.

En esa época donde nos gobernó Uribe, era un adolescente, hoy ya un joven adulto, puedo decir que perdono al expresidente por disminuir los recursos de la salud, de la educación, quitarle las horas extras a mis padres, así como a millones de asalariados y extendernos el tiempo para lograr la pensión a un punto casi imposible; le expreso mi gratitud por disminuir el potencial y capacidad militar de los grupos al margen de la ley ( guerrillas), y en un acto de contrición lo invito que públicamente y en aras que el plebiscito sea el máximo mecanismo de expresión democrático en la historia colombiana, a que ofrezca sus disculpas a los colombianos por los miles de colombianos asesinados durante su gobierno, por haber tenido en su gabinete a los mejores amigos de los narco- paramilitares de este país; y por qué no, yendo más a la historia, por ser uno de los pilares y determinadores en la creación y fortalecimiento de células paramilitares en el Magdalena medio y la zona bananera colombiana.

Solo resta por decir que invito a todos y cada uno de los colombianos a basar su postura y decisión en hechos reales, no en suposiciones, ni en argumentos venenosos llenos de rencor, tampoco basados en mermelada, porque es coherente decir que esta no es ni la paz de Santos ni la guerra de Uribe, esta es la paz de las y los colombianos que queremos que se termine una guerra visceral con uno de los actores más crueles de la violencia en nuestro país; esto requiere, empero la necesidad de información, pues no sería socialmente justo acudir a las urnas como borregos del sistema, una decisión tan importante en la historia colombiana requiere ser analizada debatida y por supuesto aprobada luego de un conocimiento total de los acuerdos, si la postura está ligada al SI, quiero la paz, y si por X o Y razón algún colombiano esta inclinado por el NO, respetado, pero que esta postura sea motivada con argumentos de fondo y no de forma. Es decir, distintos hasta los dichos hoy por el Centro Democrático en cabeza del senador Uribe.

NOTA: congresista Uribe, aún está a tiempo de reflexionar y de subirse al bus de la paz, no vaya a ser que se quede del viaje y así mismo su nombre se olvide en el antaño de la historia.

Por: Andrés Felipe Guerrero
@PipeGuerreroCH

Andrés Felipe Guerrero Chávarro

Neivano.

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