Opinión | El sueño de emigrar de Colombia.

En Colombia y en la mayoría de países de América, radicarse en el extranjero como medio de supervivencia es muy común. Específicamente en Colombia este fenómeno migratorio tiene muchos motivos; entre ellos podemos encontrar la inseguridad, falta de oportunidades laborales, desplazamiento forzado y otras causales comunes a las de un país subdesarrollado que maneja índices económicos muy por debajo de los países a los cuales se emigra.

Los países hacia donde se “desplazan” los colombianos son esencialmente Estados Unidos, España y en nuestro continente hacia Chile, a quien llaman “el país del nuevo sueño” en apología al “sueño americano” aquel en el que se adormecen quienes viajan a los Estados Unidos, hasta que se encuentran con la realidad; que para subsistir simplemente hay que trabajar y es en lo que salga.

Miremos el fenómeno de emigración de los colombianos por países: en Colombia por lo menos alguien tiene un conocido o un familiar residenciado en los Estados Unidos; la emigración hacia este país al que históricamente se marchan más los con nacionales, se estima en cálculos aproximados que pueden haber 2.000.000 de ciudadanos colombianos residentes en el país del norte (mujeres el 54% y hombres el 46%), New York, y Miami, en su orden, es donde más se encuentran colombianos haciendo toda clase de oficios. No obstante la belleza exótica de nuestro país y la cantidad de maravillas que tenemos, el estado y su legislación así se promulgue con “bombos y platillos” no ofrece estabilidad alguna, aquella que en muchas ocasiones hemos repetido, tales como, educación, salud, trabajo digno, seguridad entre muchos otros motivos. El fenómeno migratorio y el motivo se dan por estratos o clases sociales, siendo por seguridad en su mayoría los estratos cinco y seis; que a diferencia de otros estratos, estos simplemente aprovechan la migración como una oportunidad para formarse e ir a la escuela o universidad. Además se ocupan generalmente en cargos públicos como consulados, la ONU, el BID, y algunas ONG; cargos que han sido asignados gracias a pertenecer al famoso círculo social compuesto por los veinte apellidos más ricos de nuestro país y muy cercanos al gobierno central de turno. Otros con olfato y visión de inversionistas empiezan a explorar toda clase de proyectos de inversión en el exterior. Está también la opción de los que se quedan en sus lujosas viviendas esperando que cada mes se les gire desde sus empresas en Colombia para su manutención. La migración por la inseguridad y falta de oportunidades laborales se da en los estratos uno, dos, tres y cuatro.

Emigrar hacia los estados unidos siendo de estratos uno, dos, tres, y hasta cuatro, garantiza de hecho una vida que en lo laboral es muy agitada y en lo familiar generalmente es con pérdida del vínculo afectivo; el Colombiano si quiere vivir ligeramente decente debe conseguir mínimo dos empleos de lunes a sábado, quedando el Domingo para sus quehaceres y si queda algo de tiempo en este día, para salir a los parques centrales en donde se encuentran con los demás compatriotas a contar las experiencias de la agitada semana que paso. Por supuesto que los trabajos que se consiguen son desde aseadores de oficinas, pasando por jardineros, algo de obra civil, y de pronto hasta en factorías, sometidos a los trabajos más duros y degradantes, y peor aún, pagándoles a valor hora una miseria respecto de la hora normal mínima en los Estados Unidos; todo esto por su estatus migratorio, que generalmente es ilegal o indocumentado. Vale la pena decir que la gran mayoría de los emigrantes Colombianos en su vida se imaginó hacer o desempeñar este tipo de empleos, y menos en nuestro país.

El fenómeno migratorio hacia España y Chile no es diferente al que se hace hacía Estados unidos. La mayoría de los emigrantes a España -se calcula que hay un total de 400.000 colombianos con toda clase de estatus migratorio en ese país, según datos no oficiales el 65% son mujeres y el 35% son hombres-, generalmente se van en busca de una oportunidad laboral, aquella que el estado colombiano no les brindo, estos como los demás migrantes también hacen todo tipo de labores, con la ventaja que la remuneración es relativamente justa y acorde a la labor desempeñada. La diferencia entre los colombianos que emigran hacia Estados Unidos y España, es que la comunidad migratoria hacia España está más organizada, o por lo menos se arropan entre la mayoría, se han creado todo tipo de organizaciones que buscan el crecimiento conjunto o el bienestar de los colombianos. Lamentablemente hasta allá han llegado los “tentáculos” de los políticos y su afán politiquero y han logrado permear algunas de estas organizaciones con tal de cultivar el voto de los colombianos en España para el evento de unas elecciones. Para resaltar la labor de mi amiga desde la época juvenil Pilar Cristancho Olaya, opita para más señas, que desde su organización y con lealtad y transparencia hacia nuestro país busca propender por el bien estar de los colombianos en España y de los que aún nos quedamos en Colombia.

La migración de los Colombianos hacia Chile, podemos verla como el “nuevo sueño americano” en los últimos cinco años han aumentado el 22% hoy se cree que hay aproximadamente 37.000 colombianos, siendo un 70% hombres y un 30% mujeres, el 32% de los colombianos residentes en Chile provienen del valle del cauca y el eje cafetero. La garantía de un empleo en un país pujante y con la economía infinitamente superior a la de Colombia, permite que el colombiano se ocupe primordialmente en labores mineras y bien pagas. Lamentablemente Chile se ha visto última mente envuelta en una cantidad de hechos delictivos que involucra por lo general a colombianos, lo que hace que las autoridades de este país estén restringiendo el ingreso de colombianos, llegando inclusive a no permitir su entrada en pleno aeropuerto de Santiago de Chile.

Seguramente habrá colombianos que no hayan tenido que pasar por los rigores de ser emigrante y que sus empleos no sean ninguno de los anteriormente nombrados o ni si quiera parecidos, seguramente hay colombianos que gracias a su esfuerzo y suerte, hoy ocupan cargos importantes y gozan de un modo de vivir en el extranjero que nada tiene que ver con el común de los que emigran. Seguramente llegara el día en que la economía, las políticas de estado y nuestra legislación no permitan que haya tanto desplazamiento y abandono de nuestro país, y que si se da, sea por una causa diferente a la del desplazamiento forzado y falta de oportunidades.

¡Hasta la próxima!

Por: Ricardo Alonso Puentes
@RiCaPuL

Ricardo Alonso Puentes

Nacido en Rivera (Huila), residente en Santiago De Cali - Administrador de Empresas, Abogado, Especialista en Finanzas, Periodista deportivo de la Universidad De Rosario de Argentina. Comentarista de Onda Gol - Alfa estéreo 107.8 FM.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *