Opinión | Reflexiones de vida

Por: Felipe Guerrero

El ambiente político local por estos días se torna denso, la murmuración, desinformación, irresponsabilidad y la falta de humanismo de algunos medios de comunicación y especialmente de un columnista de opinión, generan zozobra en lugar de transmitir datos de manera objetiva.

Preocupa sobremanera que hoy sea más importante divagar de la salud de alguien, que desearle pronta recuperación, produce mucha tristeza que algunos neivanos dediquen horas a trasmitir información falsa en lugar de regalar cinco minutos de oración por la salud de una persona sin importar su embestidura.

Gorky Muñoz Calderón para dolor de algunos (que no superan las elecciones) es hoy el alcalde de Neiva y su labor como tal no puede reducirse a una intervención quirúrgica de rutina.

Su sentido humano va más allá de eso, y pensaba por ejemplo en lo poco solidarios que logramos ser los huilenses con nuestros paisanos, que el rumor de la Opitofobia y Opitofagia cada día sea más notable en la realidad social.

Debemos aprender de otras regiones del país en donde sin importar el arraigo político, la condición social, la profesión, raza o religión el padecimiento de otro coterráneo duele, o al menos preocupa.

Finalmente, invito a todas las personas que han participado en declaraciones, opiniones e informaciones mezquinas y descontextualizadas a pensar un segundo en cuál sería su reacción si su mamá o alguien allegado llegase a enfermar y algunas personas divagaran sobre el estado de salud de él o ella sea cual fuere el dictamen.

POSDATA: El problema no es que GORKY esté o no enfermo (de hecho, les envió saludos acompañado de un delicioso tamal) el problema es lo ácido y amarillista que se llega a ser solo con el ánimo de poseer o de vender; recordando que sigue siendo un ser humano común y corriente; con sentimientos, emociones, sueños, frustraciones y con familia; una familia que sufre, que se angustia y se entristece cuando se entera que hay neivanos que se alegran con el padecimiento de otros.

Andrés Felipe Guerrero Chávarro

Neivano.

Comente aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *