El sueño que Hillary no le alcanzó a cumplir a su mamá

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La joven transgénero asesinada en Neiva, quería organizarle una fiesta de cumpleaños a su mamá. La noche de su asesinato, habría salido a trabajar para conseguir el dinero de la reunión que se realizaría el día sábado de la próxima semana. Hillary, también anhelaba comprarle una casa a su madre.

Con gran tristeza, amigos y familiares, han rechazado el crimen de Hillary Medina, de 22 años de edad, quien se ganaba la vida como trabajadora sexual en la ciudad de Neiva. Su madre, Claudia Jaramillo, pide a las autoridades que el asesinato de su hija no quede en la impunidad.

La joven, quien fue atacada a bala por dos sujetos que se movilizaban en moto la noche del sábado —según contó su madre— era muy buena hija y siempre se preocupaba por ella. Hillary, había llegado de Medellín, y luego de compartir casi una semana en casa con sus allegados, decidió, la noche de su asesinato, salir a trabajar para conseguir dinero y poder celebrarle el cumpleaños a su progenitora.

“Le dijo a sus compañeras que iba a trabajar porque su mamá cumplía años el miércoles; ella quería hacerme un fiesta el sábado, darme mi regalo, pero no la dejaron”, dijo entre sollozos la mujer.

Hillary, también soñaba con comprarle una casa a su mamá. Anhelaba operarse los senos, viajar, trabajar y enviarle dinero a su madre para que no pagara más arrendo, pero dos sujetos armados truncaron sus sueños de una vida mejor.

Doña Claudia, cuenta que siempre defendió a su hija, y que incluso discutía con quienes se burlaban de ella. “No tenía amenazas, cuando salía con ella sí la chisteaban y yo me ponía muy brava, entonces ella me cogía de la mano y me decía: mamá, no les ponga cuidado”.

Discriminación

La joven transgénero, quien vivía con su mamá en el barrio Rojas Trujillo, sufrió discriminación, pero por fortuna, tenía un ángel en la tierra: su madre, quien siempre la defendía y fue su motor para salir adelante, a pesar de la falta de oportunidades.

“En San Pedro salíamos a tomarnos nuestras cervezas y la molestaban mucho, yo le decía a la gente que si no tenían hijos, que uno debía aceptarlos tal y como eran. El proceso transitorio, aunque fue muy duro, lo asimilé”, dijo.

Héctor Fabián Quintero Jaramillo, ‘Hillary’, decidió a la edad de 14 años iniciar su transformación; le decía a su madre que no le gustaba las niñas sino los niños.

“Estudiaba en el Instituto Técnico Superior, él era un niño muy juicioso y luego conoció muchos amigos por redes sociales, entonces alguien se metió al Facebook y lo descubrimos. Él se intentó cortar las venas porque decía que yo no lo iba a aceptar, entonces fuimos los dos a terapia psicológica”, contó.

Y es que asumir la situación no ha sido nada fácil para doña Claudia, pues su segundo hijo también es gay, lo que la ha obligado a ’empaparse’ del tema y querer defender los derechos de esta comunidad.

“Cuando se vistió de mujer por primera vez me dio muy duro, pero ya después va uno asimilando y se debe aceptar porque era el gusto de él. La noche de su muerte estuve con ella hasta las nueve de la noche recochando, le dije: no se vaya a poner de loco a emborracharse por allá y a que lo vayan a joder, y me respondió: no, mami”.

Doña Claudia, lamenta que en Neiva no haya un proyecto que vincule a las mujeres transgénero que ejercen el trabajo sexual a falta de oportunidades y discriminación.

“Sabía cómo era la vida de él, cuando él empezó, hasta los policías me lo maltrataban, le dejaban las botas marcadas en la cara. Cuando tenía 19 años estuvo en el CAI de la Circunvalar, cuando fui por él me dijo que un policía le había pegado, entonces le reclamé y lo amenacé con demandarlo, le dije que todos teníamos derecho…peleaba mucho por él”.

Justicia

Según familiares y amigos cercanos, Hillary no tenía amenazas, versión que también corroboró su mamá, quien manifestó que ella le contaba todo, hasta cuando peleaba con sus compañeras.

“Todo me contaba y nunca me dijo nada de amenazas. Él sí me contó una vez que un señor le hizo el amor y no le quiso pagar, entonces entre todas las muchachas le pegaron, de resto no sé más”, concluyó.

El cuerpo sin vida de Hillary Medina será sepultado este miércoles en el cementerio central, luego de una solemne eucaristía en la iglesia del barrio Rojas Trujillo, sector hasta donde han llegado varios integrantes de la comunidad LGBTI, para dar el pésame a la familia de la joven, quien será recordada por su madre, como una persona que siempre quiso lo mejor para ella, dándole gusto en lo que podía, y celebrándole, sin falta, todas las fechas especiales.

No saber quién y por qué asesinaron a su hija, carcome el alma de Claudia Jaramillo, quien solo pide a las autoridades justicia ante un hecho tan inhumano.

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Jenifer Osorio

Periodista y Diseñadora Gráfica

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